Brindar una correcta alimentación animal garantiza un calidad en la producción bovina y lechera.

La alimentación y nutrición del ganado es esencial para una buena salud y producción de carne. En la ración diaria es necesario proveer de una cantidad adecuada de nutrientes para el crecimiento, mantenimiento corporal y preñez; cada uno de estos procesos requiere carbohidratos, proteína, minerales, vitaminas, agua y la cantidad necesaria de alimento apropiado y balanceado.

El nivel de energía de la ración ofrecida al ganado afecta a los diferentes aspectos sensoriales de la carne, de modo que dietas ricas en carbohidratos incrementan el contenido de grasa tanto de cobertura de la canal como la cantidad de grasa que se encuentra entre las fibras musculares (marmoleo). El incremento de grasa en la carne se relaciona con un incremento de la jugosidad, una mejoría en la sensación de terneza, así como un incremento de la intensidad de sabor y aroma. No podemos olvidar que en la fracción grasa de la carne residen los compuestos responsables del aroma específico de la carne.

El proceso de crianza del ganado para la producción de carne de res comienza en los ranchos, donde el ganado es alimentado por pastoreo la mayor parte de sus vidas durante los meses de verano y durante el invierno es alimentado con forraje el cual incluye hierba, así como plantas leguminosas tales como el trébol y la alfalfa. Durante el invierno también se puede proporcionar grano para asegurar que el ganado tenga energía suficiente para su crecimiento.

A los 3 o 4 meses antes de salir al mercado, el alimento para el ganado puede ajustarse gradualmente a una dieta que consiste principalmente de granos como el maíz o la cebada. El grano ayuda a producir un mayor grado de marmoleo, una carne de res tierna, sabrosa y con grasa firme de color blanco. El maíz es el único con vitamina A, E y D, además es rico en grasa.

Ocasionalmente se tiene la percepción que hay una diferencia nutricional entre la carne proveniente de ganado alimentado por pastoreo y el ganado alimentado por pastoreo y terminado con dieta a base de granos. En un estudio reciente respecto a la grasa, se mostró que ambos tipos de alimentación en el ganado aportan ácidos grasos omega-3, no se encontraron diferencias en los niveles de colesterol o en nutrientes como el hierro y el zinc. Hubo algunas diferencias de nutrientes en vitamina B, calcio y potasio, pero estas diferencias no fueron significativas en función del total de la dieta. En resumen se concluyó que ambos aportan una cantidad significativa de nutrientes y la diferencia nutricional entre ambos tipos de carne no es significativa.

Editado por: croper.com