Los animales para beneficio deben conservar el apetito y tener un alto rendimiento al convertir la comida en peso. El complejo B puede contribuir a aumentar la eficiencia metabólica de los bovinos.

Las vitaminas son compuestos orgánica que son requeridos por bovinos para su crecimiento y mantenimiento, las cuales no son sintetizadas por ellos, por lo que deben ser aportadas ene la dieta o por alguna otra vía.

En Colombia, donde la ganadería se desarrolla a base de pasturas, el requerimiento de vitaminas debe suplirse por medio de los forrajes, principalmente. Sin embargo, pueden presentarse casos en los cuales los rumiantes las recibirán como un suplemento que se añade en los concentrados, silos y henos.

Luis Castello, zootecnista de la Universidad de Wisconsin-Madison, explica que las vitaminas actúan como cofactores y elementos indispensables en ciertos procesos metabólicos. “Su deficiencia podría generar patologías irreversibles, algunas de ellas graves”, puntualiza Castello.

Es por esto que las vitaminas se deben dar de manera permanente en las raciones o dietas del animal. Estas sustancias tampoco son una fuente de energía ni forman parte de las estructuras del cuerpo, pero son indispensables para el metabolismo y algunas funciones específicas en el organismo. Las vitaminas se clasifican de acuerdo a la solubilidad en hidrosolubles y liposolubles. Las liposolubles se hallan en los forrajes y las hidrosoluble, como la B, se producen en el rumen.

Las liposolubles (A;D;E y K), están formadas únicamente de carbono, hidrogeno y oxigeno; y siempre se suministran en los forrajes, mientras que la D se sintetiza en la piel de los rumiantes que se exponen a los rayos del sol.

Mientras que las hidrosolubles poseen además de nitrógeno, azufre o cobalto. Como resultado de la síntesis microbiana, los rumiantes adultos no requieren de este tipo de vitaminas; sin embargo, debido a la intensificación de los sistemas de producción, dietas altas en concentrado, uso de aditivos y estrés crónico, es posible que la síntesis microbiana se aumente el requerimiento de ciertas.

¿Qué se hace si hay deficiencia de minerales en los forrajes?

Las temporadas largas de sequía pueden perjudicar los forrajes en cuanto a volumen y calidad. Si los bovinos consumen durante extensos periodos de tiempo este tipo de alimentos comenzarán a tener deficiencias de minerales.

Un estudio realizado en la Universidad de Wisconsin determinó que las reservas de vitamina A se pierden en novillos en aproximadamente 40 días y en vacas lecheras en 120 días, como resultado de alimentarse de pasturas de deficiente calidad.

No obstante, las vitaminas se pueden y deben dar como suplemento cuando se presume o se ha hecho una evaluación de suelos que confirma la ausencia de nutrientes indispensables en la producción de leche y carne.

¿Cómo se suministran las vitaminas?

Se recomienda el suministro oral junto a otros suplementos alimenticios de esta forma, se miden mejor las raciones y se ahorra dinero. Por el contrario, el suministro de vitaminas vía venosa o parental, además de su alto precio, puede generar perdida en la corporalidad y episodios de estrés en el rumiante.

Las cantidades que se den están sujetas al peso del rumiante y línea productiva. “Los requerimientos de vitaminas se determinan por el nivel de producción y tamaño de animales. Se puede decir que los de más producción tienen más necesidades de macro y micro minerales. No es lo mismo dar a un pollo de engorde que a un bovino de 500 kilos”, aclaró el zootecnista.

Las vitaminas dadas como suplemento a los bovinos no perjudican la producción del lácteo ni de carne. Por el contrario, añaden al producto más calidad y le aseguran al consumidor la compra de un alimento de alta calidad.

Pese a eso, el hato bovino es vulnerable a sufrir intoxicaciones si las vitaminas no se dan en las raciones indicadas.

Enfermedades por escasez de vitaminas

La deficiencia de vitaminas puede causar algunas enfermedades en el hato. Cojeras, rigidez en miembros, baja ganancia de peso, pelaje áspero y poco brillante, pérdida de apetito y diarrea son recurrentes en semovientes con falta de vitamina A.

Los bajos niveles reproductivos, la retención de placenta, casos de metritis y mastitis aparecen cuando no hay suficiente vitamina E.

En el caso de la deficiencia de la vitamina D, los animales muestran dificultades para movilizarse, porque no hay suficiente calcio y fósforo. Es posible incluso percibir fracturas y el nacimiento de crías con deformidades.


Fuente: Revistas Universidad Nacional
Editado por: Croper