Uno de los mayores problemas en la producción ganadera es la alimentación ya que en ocasiones existe una escasa disponibilidad de forrajes nativos, además de su baja calidad que afectan el consumo y la digestión.

Esta situación se presenta en los diferentes países y por eso es necesario conocer el valor nutritivo de estas fuentes alimenticias para rumiantes y más si son considerados desechos, como es la hojarasca, para su aprovechamiento como alternativa para la dieta de los bovinos.

A la hora de establecer una dieta para rumiantes, el mayor problema es la determinación del valor nutritivo de los componentes utilizados. Los recursos forrajeros disponibles deben proveer nutrientes adecuados para un número de animales en pastoreo, manteniendo o mejorando el recurso,

En la actualidad, existe la necesidad de utilizar piensos que tengan una alta proporción de nutrientes digeribles convertibles a los productos comestibles de origen animal y que sea accesible.

Debido a su alto contenido de proteína cruda, 11, 5 porciento, sus bajos niveles taninos y su alta energía metabolizable, la hojarasca es fuente de nutrientes para los bovinos.

Un estudio demuestra que el contenido de fibra detergente acida encontrada es de un 28,8 por ciento, y se encuentra dentro del rango optimo ya que valores mayores de 60 indican un alimento de baja calidad y menores de 22 provocan problemas digestivos ya que es un indicador de la disponibilidad de energía de la dieta.

En un trabajo realizado en México se hizo un análisis mensual, durante un año, del valor nutricional de las muestras de hojas de hojarasca que fueron colectadas de 2 sitios del noreste de dicho país.

Se determinó la composición química, la digestibilidad verdadera “in vitro” de la materia orgánica, la producción de gas “in vitro”, la energía metabolizable (la que aprovecha el animal) y la proteína microbiana.

Es por esto, que los valores químicos y de digestibilidad encontrados en este estudio pueden indicar que la hojarasca puede tener un uso potencial como un ingrediente funcional en la alimentación para rumiantes, por su buen contenido de proteína cruda.

Así mismo para cubrir requisitos de mantenimiento, niveles de fibra detergente neutro, que son suficientes para el mantenimiento de la función del rumen, para estimular la masticación, rumia y establecer el pH ruminal óptimo que puede permitir la fermentación ruminal adecuada y como fuente de energía en el período seco del bovino.

La posible inclusión de la hojarasca como un ingrediente funcional, por los nutrientes que aporta en una dieta para los rumiantes contribuye a una ganadería más sustentable.

La valoración de estos recursos o su incorporación, mediante sistemas que tengan una interpretación integral, permiten la diversidad de opciones amigables con el ambiente, económicamente viables y con posibilidades de un fuerte impacto social, porque, además, propicia la presencia de flavonoides en productos como la leche y carne, lo que permite una función antioxidante en la misma y en el humano que la consume.

Fuente: contexto ganadero
Editado por: Croper