La leptospirosis, es una enfermedad zoonótica bacteriana que se transmite de forma natural de los animales al hombre.

La leptospirosis es una enfermedad producida por una bacteria que puede estar presente en la orina de una amplia variedad de animales, pero las especies más afectadas suelen ser cerdos, vacas, caballos y perros.

Es ocasionada por una bacteria de las espiroquetas. Estás bacterias se excretan en la orina del animal y pueden sobrevivir en el suelo o agua durante algunas semanas o meses. Está enfermedad puede aparecer en cualquier parte del mundo, no obstante, es más común que en los trópicos se dé con más frecuencia durante y después de las estaciones de lluvia o fuertes inundaciones.

El contagio al cerdo se produce por el contacto directo con la orina de otro animal infectado, con agua o ambientes contaminados con dicha orina. La bacteria sobrevive en lugares húmedos y protegidos de la luz, el riesgo de contraerla aumenta si se producen inundaciones.

La bacteria entra en el cuerpo a través de cortes en la piel, por la nariz, ojos o boca al tragar agua infectada. En el caso del ganado porcino, las lesiones cutáneas son habituales siendo una de las principales vías de leptospiras. El tiempo desde la exposición a la bacteria hasta el inicio de la enfermedad es de aproximadamente una semana, pero algunas veces puede tomar meses.

Las infecciones humanas aparecen igualmente por contacto directo con la orina o con tejidos de animales infectados, o bien de forma indirecta, por contacto con agua ,por realizar actividades recreativas en ríos, lagos o arroyos o tierra contaminada.

En los cerdos puede detectarse por inapetencia, fiebre, abortos en el tercer trimestre, lechones nacidos muertos o momificados. El tratamiento recomendado para tratar la leptospirosis en el ganado porcino es la estreptomicina.

Esta enfermedad zoonótica se puede prevenir con la vacunación del ganado porcino. Igualmente, acciones como el control sanitario de animales importados, las medidas de protección individual en el campo o la construcción de establos y edificios a prueba de roedores reducen la incidencia de la leptospirosis

Higienización y drenaje de las instalaciones del ganado

Para prevenir la enfermedad uno de los factores clave es la higiene y drenaje de las zonas de concentración de animales. Así, procederemos con la eliminación de restos orgánicos, heces y restos biológicos. En el caso de esta enfermedad, es fundamental que el drenaje de las instalaciones sea el adecuado, para que no se acumulen restos de orín y evitemos contagios.

Como hemos comentado, también es fundamental la eliminación de los posibles roedores que puedan actuar de reservorio para infectar al ganado.

Fuente: porcino.info
Editado por: Croper.com