Esta especie de leguminosas arbóreas constituyen una alternativa para dar de comer a los bovinos, en zonas cálidas secas y de baja pluviosidad como en varios sectores de la región Caribe.

El orejero o Enterolobium cyclocarpum es un árbol de gran tamaño, que produce una gran cantidad de frutos que pueden darse como comida a los bovinos. Crece en zonas con precipitaciones bajas, donde caigan menos de 1.000 a 1.200 mm de lluvia al año. Se desarrolla en departamentos como Bolívar, Magdalena, La Guajira; así mismo se encuentra en zona de sabana, en la Depresión Momposina o La Mojana, en Sucre.

Es de las pocas especies que ofrecen tantos beneficios a los sistemas ganaderos del trópico bajo, pues genera una sombra adecuada para el ganado y los pastos.

Este árbol proporciona frutos nutritivos para los animales, forma madera de gran belleza y versatilidad pues ofrece hábitat para aves, monos e iguanas y enriquece el suelo con nitrógeno y otros elementos.

En reconversión de tierras agrícolas o ganaderas degradadas hacia sistemas silvopastoriles productivos, el orejero es una especie clave para recuperar la capacidad productiva de los suelos y generar más servicios ambientales.

Según lo explica el libro ‘Árboles nativos para predios ganaderos. Especies focales del Proyecto Ganadería Colombiana Sostenible’ elaborado por la Fundación CIPAV y Fedegán, el orejero es un árbol frecuente en los paisajes ganaderos de las áreas secas y subhúmedas de baja elevación.

“Se comporta casi siempre como un árbol caducifolio porque pierde completamente las hojas en los periodos de sequía en los bosques secos de la región Caribe colombiana, México, Venezuela, Costa Rica y el resto de Centroamérica. Sin embargo, en los climas más benignos, con un régimen bimodal de lluvias, el orejero conserva su follaje durante todo el año”, explica el texto.

Esta especie posee nódulos en sus raíces donde aloja bacterias fijadoras de nitrógeno del género Rhizobium. Además, tiene simbiosis con hongos formadores de micorrizas tales como Glomus aggregatum, lo cual garantiza la adecuada nutrición de los árboles y su capacidad para crecer incluso en suelos de baja fertilidad.

Su hojarasca de rápida descomposición es rica en nitrógeno, azufre, fosforo, potasio, calcio, magnesio y sodio. Por esta razón, el orejero es una especie muy adecuada para la restauración ecológica de bosques, la recuperación de terrenos degradados, la conservación de los suelos y el control de la erosión.

Algunas ventajas del orejero en los sistemas ganaderos son:

- La adaptación a áreas deforestadas.

- Fácil aclimatación y establecimiento.

- Crecimiento rápido a moderado en condiciones de alta luminosidad y humedad.

- Buena capacidad de rebrote.

- Tolerancia al fuego, viento y a la sequía.

- Regeneración vigorosa a partir de las semillas.

- Alta capacidad de recuperación de suelos.

- El orejero tolera los suelos compactados y salinos y la inundación temporal, pero no resiste los suelos muy ácidos.

Usos del orejero

Madera: la madera del orejero tiene un peso ligero y mediano, textura media a gruesa y con buena facilidad para secar. Es fácil de trabajar y clavar. El duramen es resistente a las terminas y la pudrición en el agua, por lo cual es útil para construir embarcaciones. Sin embargo, el aserrín es irritante y puede causar reacciones alérgicas.

Ecología: Las semillas del orejero explican la amplia dispersión geográfica y la regeneración vigorosa de esta especie. Son ovoides y aplanadas, rodeadas por un tejido dulce y cubiertas por una testa tan dura que detiene la germinación hasta que algún cambio facilita la hidratación del embrión.

Esta testa resistente e impermeable les confiere a las semillas una longevidad hasta los 15 años y les permite esperar en el suelo hasta que se presentan las condiciones ambientales adecuadas para la germinación.

Suplementación para ganado: Los frutos del orejero han sido evaluados en Colombia como frente de alimento para el ganado. Tienen un 16.3% de proteína cruda, 24.3% de carbohidratos solubles y 2.57% de energía media.

Semillas de Ojero

El árbol orejero también conocido como el piñón de oreja, ayuda a mejorar el desarrollo reproductivo de los bovinos, así como a mantener la producción de leche durante la época seca y además, el estado físico de las reses.

Esto lo puede lograr al suministrar después del ordeño 1,5 kg diarios de frutos de orejero y lo aumenta luego gradualmente hasta los 2,5 kg.

Tienen 16,3 % de proteína cruda y energía media de 2,57 mega calorías por kilo de energía digestible, dado que tiene 24,3 % de carbohidratos (azúcares) solubles.  Además, registra contenidos razonables de magnesio, potasio, hierro, pero bajos en fósforo, sodio, manganeso, zinc y muy bajos en calcio.

Cómo prepararlo

Las semillas se recolectan del suelo varias veces a la semana durante la fase de maduración, es decir cuando tienen un color café. Se almacenan a la sombra en un lugar seco y se suministran pocos días después de la recolección. Aunque se pueden guardar hasta por 6 meses, pierden su valor nutricional si no se protegen de la humedad y el calor.

Se recomienda moler o triturar los frutos cuando las semillas están duras. Esto se hace fácilmente golpeando las semillas con un mazo sobre un hueco recubierto con cemento. Para terneros jóvenes es mejor moler completamente los frutos. Para animales mayores de un año se trituran en pedazos de menos de 1 cm.

Según CIPAV, este tipo de uso se puede adaptar a las condiciones de cada finca, especialmente en la región Caribe. El molido de las semillas se puede hacer con equipos de procesamiento de alimentos como el molino de martillos.

Fuente: Contexto Ganadero

Editado por: Croper.com