El cultivo hidropónico es aquel que prescinde totalmente de la tierra para cultivar los alimentos. Este tipo de cultivos es una forma de producción muy utilizada tanto en la agricultura profesional como en huertos urbanos.

Es una técnica en la cual se aporta a la planta todos los nutrientes mediante el sistema de riego. Una de sus principales características es que prescinde totalmente de suelo, o al menos el suelo común, la tierra, ya que la función del sustrato es solo aportar un medio físico para sujetar a las plantas.

Se trata de un tipo de cultivo que, en los últimos años, ha ido ganando adeptos. De hecho, la hidroponía casera se conoce como la agricultura del futuro. Sin embargo, resulta importante saber si la cantidad de nutrientes que contienen las frutas y verduras cultivadas de esta forma es tan buena como las que se cultivan en el suelo.

Silvia Burés, doctora en Ingeniera Agrónoma y decana del Colegio Oficial d’Enginyers Agrònoms de Catalunya, explica que las verduras cultivadas en un sistema hidropónico pueden ser más nutritivas que las que se cultivan en el suelo. Pero, existen otros factores que intervienen en los nutrientes y determinan la calidad de un cultivo.

El Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en un informe recogido en el 2015, advierte que los sistemas hidropónicos no requieren pesticidas, demandan menos agua y espacio que los sistemas agrícolas tradicionales y pueden ser apilados, si están equipados con iluminación led, un tipo de luz crucial para la calidad de un cultivo.

“Actualmente con las lámparas de LED se pueden crear espectros de luz a medida, con lo que se pueden obtener plantas mejores que las que se cultivan con luz solar. Además, la cantidad de luz natural que reciben las plantas es diferente en las distintas épocas del año. Con luz artificial se pueden cultivar verduras todo el año si les damos la temperatura adecuada. Incluso, se pueden obtener frutos de mejor calidad con luz artificial”, explica Silvia Burés.

Según la experta, es importante medir tanto los fertilizantes que aportamos a las plantas como los minerales que éstas son capaces de retener en sus partes comestibles como hojas, frutos o raíces.

Cabe destacar que el cultivo en invernadero de plantas en sistemas hidropónicos se controla mucho mejor la cantidad y proporción de abonos, lo que proporciona en general una mejor calidad de la cosecha

Ventajas e inconvenientes de los sistemas hidropónicos

· Una de las ventajas fundamentales que posee el sistema hidropónico es el control de la cantidad de fertilizantes que se le pueden aportar a las plantas.

· Limitan la pérdida de biodiversidad acuática mediante el desarrollo de procesos de destilación más rentables

· Producen algas para biocombustibles y limitan la recolección de combustible abrasivo y dañino para el medio ambiente

· Amplían nuestra capacidad de suministro de agua dulce, alimentos y estabilidad económica a las comunidades áridas

En cuanto a los inconvenientes que conlleva, es que los sistemas hidropónicos tienen altos costes de energía porque incorporan sistemas de iluminación, bombeo y moderación del aire.

Qué se debe tener en cuenta para tener huerto hidropónico en casa

Se podrá usar cualquier espacio de la casa como paredes, techos o terrazas con las siguientes características:

· Que el espacio tenga luz solar al menos 6 horas al día

· Que no haya sombra de árboles o construcciones

· Que la fuente de agua esté cerca

·  Que los nutrientes necesarios estén cerca

· Protegerlo de animales domésticos

· Protegerlo en caso de lluvias y vientos

· Que no haya cerca focos de contaminación como desagües, letrinas o basureros

En cuanto a la maceta, prácticamente cualquier recipiente que se tenga en casa puede servir para el cultivo hidropónico. Desde vasos pequeños de plástico, hasta botellas de varios litros. El tamaño dependerá según lo que quieras plantar.

En el Manual Técnico del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP) recomiendan a los principiantes botellas de plástico de dos litros para el cultivo de acelgas, cebolla, lechuga o perejil. También se pueden usar cajas de madera, en las que se meterán bolsas plásticas de unos 10x10 cm, para plantar tomates o pimientos.

Con respecto al sustrato, que sirven como medio de crecimiento de las raíces de las plantas, son el sustituto de la tierra. Algunos que resultan muy adecuados y económicos son: cascarilla de arroz, arena de río o arena gris, arena blanca o piedra pómez y aserrín de maderas blancas.

Todos estos materiales son una excelente opción, ya que tiene una serie de características comunes que los hacen especialmente adecuados para el sistema hidropónico. Para ser un buen sustrato hay dos propiedades que debe satisfacer, como son:

  • Porosidad o la capacidad de intercambio de aire. La correcta aireación de las raíces va a favorecer su correcto crecimiento y absorción de los nutrientes. En la medida de lo posible hay que evitar las compactaciones del sustrato debido a la disminución de la porosidad.
  • Retención de agua adecuada, va a permitir que las plantas accedan al agua disponible sin esfuerzo. Hay que evitar sustratos que retienen fuertemente el agua ya que eso implicaría un esfuerzo innecesario por parte de la planta.

Para este tipo de cultivos se utilizan dos tipos de siembra, por trasplante y directa. En la siembra por trasplante se utilizan los semilleros para la reproducción de las semillas que, una vez alcanzado un estado de desarrollo avanzado, se trasladan al lugar donde los cultivaremos.

La siembra directa, por su parte, se utiliza para cultivos que no necesitan de semilleros como: frijoles, fresas, melón, sandía, rabanito, zanahoria y verduras que se adaptan a los dos tipos de cultivo como los nabos de cuello morado y las remolachas.

Nutrientes

- Solución mayor: solución nutritiva concentrada que contiene tres elementos químicos que la planta consume en mayor cantidad como el fosfato mono amónico, nitrato de calcio y nitrato de potasio

- Solución menor: contiene elementos químicos que la planta consume en menos cantidad como diferentes sulfatos, citrato de hierro, nitrato de magnesio y ácido bórico.

La proporción que se debe usar en la preparación es cinco partes de la solución mayor por dos partes de la solución menor por cada litro de solución de nutrientes que se va a preparar.

Cuidados básicos

- Controlar el exceso de sol con una tela oscura

- Para el exceso de frío, cubrir el cultivo con un plástico transparente de uso agrícola

¿Cuándo y cuánto vamos a regar?

El riego del sistema hidropónico es una operación de vital importancia. A diferencia de los cultivos tradicionales, en los cultivos hidropónicos se va a introducir mayor frecuencia de riegos porque se debe aportar, mediante el agua, los nutrientes necesarios en cada estado de la planta.

Los cultivos hidropónicos se basan en realizar muchos riegos al día. En función del estado de la planta y de la época del año hay que gestionar el número de riegos, los intervalos y su duración.

Está formado por varios elementos y en su parte final se encuentra con el llamado drenaje. El drenaje es el excedente de agua y nutrientes que las plantas no han absorbido; gracias a ello se puede analizar si los riegos son correctos.

El drenaje es una radiografía del cultivo y su análisis puede aportar mucha información. Para poder conocer en mayor profundidad se debe realizar una serie de mediciones:

  • Porcentaje de agua: hay que medir la cantidad de agua restante para adaptar los riegos. En caso de ser valores muy bajos se ajustarán los riegos con mayor duración o menos tiempo de intervalo. Y en valores elevados, se hará lo contrario.
  • pH: las plantas requieren de valores entre 6 y 7 para que puedan absorber los nutrientes.
  • Conductividad: este valor indica la cantidad de nutrientes que posee el agua, por lo cual se deducir si las plantas hidropónicas se están nutriendo o si por lo contrario no absorben los nutrientes.

Fuente: Agronegocios
Editado por: croper.com