La ganadería en Colombia se caracteriza por tener un manejo del hato en campo abierto o potrero, debido a que esto permite encontrar pasturas frescas en ambientes tropicales que se prolongan los 365 días del año.

Muchos países todavía se resisten a implementar un sistema estabulado y prefieren continuar con el tradicional. Este sistema consiste en mantener a los semovientes dentro de un establecimiento para que pasen la mayor parte de su vida ahí; buscando obtener un incremento en sus índices de producción en menos tiempo.

Según expertos, para que es estabulado sea exitoso es necesario tener en cuenta 3 importantes recomendaciones. Para Luis Carlos Arreaza, zootecnista investigador de la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria, Corpoica, la variabilidad del consumo de materia seca depende de la calidad del alimento, nutrientes y digestibilidad, y a las condiciones climáticas a las que están expuestos los animales.

Los alimentos sin agua, como el pasto, hay que calcularlos en términos de materia seca y se debe valorar, mantener el consumo y disminuir la variabilidad. Así mismo, es importante tener en cuenta la etapa productiva del bovino y definir el consumo y las cantidades.

En cuanto a la rutina de alimentación y el confort, las condiciones de los corrales deben tener un mínimo de comodidad y contar con un piso blando y seco, ya sea con paja o aserrín, pero nunca de cemento.

Por último, es importante elegir bien el sistema. Existe la estabulación y la semiestabulación, en el primero los animales se encuentran en corrales la mayor parte de su vida y se alimentan de concentrados, mientras que en la segunda hay una combinación de confinamiento con pastoreo.

El objetivo de estos sistemas es proporcionar cantidades adecuadas de alimento de buen valor nutritivo a las reses, para acercarse lo más que se pueda a la satisfacción de los requerimientos del animal.

En Colombia es viable tener sistemas de estabulación para engordar novillos, cuyo interés principal es llevar los animales a un peso ideal en un espacio reducido, en el cual se podría tener un número mayor de reses frente a las que se tienen por hectárea en el potrero.

En ese sentido, Roque Alfredo Berrío, profesional en Planeta Rica, Córdoba, de Gestión Productiva y Salud Animal del FNG, administrado por la Federación Colombiana de Ganaderos, Fedegán, aseguró que los productores pueden tener ceba de novillos con sistema de estabulación o semiestabulación sin fracasar en el intento.

“Si se asesoran de expertos en el sector y trabajan en el compromiso de construir una infraestructura acorde a sus metas y a mantenerla bajo cuidados para no tener que desmontarla como ha sucedido con predios en diferentes partes del país”, explica Berrío.

En Colombia, algunos ganados que se ceban reciben solo sales, agua y pastos mejorados. Los predios en los que se suplementa con ensilajes, henolajes y demás productos, se puede optar por disponer de los conocidos comederos, pero de forma organizada en un espacio libre de estiércol, aguas estancadas e incluso altas temperaturas que pudieran afectar la salud de los rumiantes.

Este espacio se puede ubicar bajo techos para evitar que los pastos de corte o suplementos tengan contacto con posibles lluvias. Se aconseja que sea un comedero por res para que cada una puede comer la cantidad adecuada de comida. Además de los comedores, se ubican camas especiales hechas con paja para que los rumiantes descansen. Allí tendrán agua de alta calidad que consumirán a voluntad ceba.

La estabulación al estilo colombiano, según Felipe Tadeo Begambre, profesional en Cereté, Córdoba, de Gestión Productiva y Salud Animal del FNG, se ha hecho en los últimos meses de engorde, cuando el productor busca controlar la nutrición del novillo para que gane peso o si ha alcanzado el ideal, lo mantenga hasta que se comercialice.

“Los ganaderos que aún usan el sistema lo hacen ya en los últimos momentos de la ceba para que el ganado no camine mucho y no vaya a perder peso. Después lo llevan a sacrificio, ferias o subastas”, anotó el profesional de Cereté.

Sin embargo, es posible que los colombianos puedan tener sistemas semiestabulados o estabulados durante todo el proceso de engorde con ganancias de 800 gramos de peso día como mínimo por animal.

En estabulación hay que hacer un arduo control de las infecciones de patas, así como de podologías porque no hay desgastes. Lo más importante es la nutrición, debido a que las dietas deben ser muy balanceadas.

Fuente: Contexto ganadero
Editado por: croper.com