La inseminación artificial es un método reproductivo en el cual el hombre ha sustituido el apareamiento natural entre un macho y una hembra. Para realizar esta técnica, se debe extraer el semen del macho, diluirlo y conservarlo para luego, mediante una técnica especializada, depositarlo en el aparato reproductor de la hembra.

Las primeras practicas de inseminación artificial se remontan a 1779, cuando comenzaron los primeros experimentos científicos en los cuales el italiano Lázaro Spallanzani obtiene una camada de cachorros producto de una inseminación artificial a una perra.

Esta técnica se difundió por el resto del mundo y posteriormente se fue perfeccionando, debido a la invención de una vagina artificial en 1914, el uso de diluyente para semen en 1930 y el congelamiento del semen del toro en 1952, permitiendo prolongar la vida de los espermatozoides por tiempo indefinido.

Esta revolución tecnológica fue un hito en el mejoramiento genético del ganado debido a que disminuyó costos, simplifico considerablemente el trabajo y posibilito el acceso a reproductores de alto valor sin necesidad de impórtalos.

Ventajas de la inseminación artificial

1. Mejoramiento genético. El uso de esta técnica permite al productor el acceso a toros de excelente calidad que trasmiten a su descendencia caracteres de alta productividad en carne y leche.

2. Permite el control de enfermedades venéreas (vibriosis y tricomoniasis) al evitar la monta natural, debido a que el toro es el principal difusor de las mismas.

3. Máximo aprovechamiento del macho, dado que con una sola eyaculación se puede inseminar entre 200 y 300 vacas.

4.   Se puede realizar un control más estricto de los vientres. Un trabajo de inseminación nos obliga a identificar el ganado, lo cual nos permite conocer con exactitud el comportamiento reproductivo de los vientres. Podremos detectar fácilmente aquellas vacas que no se alzan, las vacas con dificultades para quedar preñadas en sucesivos servicios, así como la fecha exacta del parto.

Técnicas de inseminación artificial

En la actualidad, la técnica intracervical profunda es la más utilizada. Consiste en atravesar con una cánula todo el canal cervical deteniéndose en el lugar preciso donde termina el cérvix y comienza el útero.

El primer paso es localizar y fijar el cérvix a través del recto, con la mano izquierda, debido a que la mano derecha, generalmente, se usa para el control de la cánula. Es importante recordar que en la cavidad pelviana se tiene el recto o por debajo los órganos de la reproducción, lo que facilita el acceso.

El cérvix está ubicado, generalmente, en la línea media sobre el piso de la pelvis. Sin embargo, pueden existir otras localizaciones, en las novillonas más atrás y en las vacas de más edad, que ya han parido varias veces, más adelante.

Una vez ubicado, se aborda desde el costado, es importante nunca hacerlo desde arriba, tomándolo de la parte posterior con los dedos mayor, índice y pulgar. Una vez la cánula esté dentro del conducto cervical, se debe llevar hasta la parte anterior del cérvix. Se debe tener en cuenta que el conducto cervical no es un tubo recto, sino que presenta irregularidades.

Detección de los celos

El productor de leche o carne debe saber que sus vacas tendrán que parir en intervalos aproximados de 12 a 13 meses, de lo contrario la eficiencia productiva y reproductiva se verá disminuida. El objetivo en el ganado de carne es obtener un ternero por vaca y por año.

Detectar las vacas que están en celo es de gran importancia, dado que para inseminarla debe estar en celo. Cada celo no observado son aproximadamente 21 días de producción desperdiciados

Una vaca está en celo cuando:

1.      Se deja montar por otros animales y permanece quieta, La vaca que monta puede estar o no en celo, por eso es importante observarla.

2.      La vulva está hinchada y húmeda. Fluye un moco claro, filante y pegajoso como clara de huevo que cuelga de la cola.

3.      Muge con frecuencia

4.      Muestra inquietud y nerviosismo

5.      Camina y Orina con Frecuencia

6.      Trata de montar otras vacas, persiguiéndolas y olfateándolas.

7.      El pelo sobre la base de la cola está revuelto o raspado en algunos sitios.

8.      Disminuye la producción de leche.

Antes y después del celo la vaca muestra alguna inquietud y se da cabezazos suaves con otras vacas. Dos o tres días después del celo, algunas vacas muestran sangre en la vulva.  

Mejor horario para inseminar:

El celo dirá aproximadamente 18 horas. La ovulación se produce aproximadamente 12 horas luego de finalizado el celo, es decir 30 horas después de comenzar el mismo.

Por otra parte, el ovulo tiene un promedio de vida de 8 horas y el espermatozoide vive en promedio 24 horas en el aparato genital de la vaca, por lo que el momento más apropiado para inseminar va desde las 6 horas de iniciado el celo hasta 6 horas de terminado.


La vaca que es encontrada en celo en la mañana se insemina a la tarde, y la vaca encontrada en la tarde se insemina en la mañana siguiente

Cuidados de una vaca al ser inseminada:

Cesar Jiménez, medico veterinario y especialista en sanidad animal, explicó que el servicio no se considera una situación estresante; sin embargo, en el proceso de inseminación artificial se realizan actividades que pueden incluir estrés animal.

"El hecho de llevar la vaca al corral se consideraría una situación de estrés. Hay que tener momentos, porque el animal puede inmunosuprimirse y puede generar una respuesta negativa al semen", indicó.

El experto señaló que el proceso de la inseminación artificial genera mayor incomodidad en la res porque debe ser trasladada al corral, mientras que el toro la puede montar en el potrero, lo que resulta más natural y adecuada para la hembra.

El médico veterinario explicó que, en la fisiología del animal, el estrés induce la liberación de corticoides que puede inmunosuprimir su organismo, incluyendo el útero, lo que podría afectar la viabilidad espermática.

Fuente: Agronegocios
Editado por: Croper.com