La topización constituye una actividad cotidiana dentro de la producción ganadera, basada en impedir el crecimiento del botón del cuerno, con el fin de que los animales no se lastimen unos a otros, además de que garantiza un mejor manejo y seguridad para el personal encargado de su trato.

Aunque el topizado es una práctica común, resulta fundamental comprender las técnicas y métodos disponibles que garantizan la seguridad tanto del animal como del operario. Realizar los procedimientos de forma incorrecta podría desencadenar problemas de salud en el animal e incluso conducir a infecciones en la zona.

“El descorne y el tapizado constituyen prácticas que se deben conocer y aplicar siempre que sea posible y necesario. Más aún cuando la ganadería incluye la producción de leche, ya que en el ordeño el operario contará con una mayor seguridad en ese momento”, destacó Ricardo Arenas, responsable de cadenas, asistencia técnica y extensión de Fedegan y autor del Manual Práctico Ganadero.

Existe una gran variedad de métodos para topizar a los bovinos, sin embargo, ellos dependen de la edad en la que se encuentre el animal, entre ellos se encuentra:

  • Topizado con pasta descornadora.
  • Eléctrico
  • Calor

La principal recomendación al hacer uso del topizado con pasta descornadora o con sustancias cáusticas es hacerlo en animales jóvenes. Es aconsejable aplicar el procedimiento entre la segunda y la quinta semana de edad del animal, con el objetivo de evitar la realización de técnicas con amplia dificultad.

Con el uso de herramientas simples como tijeras, navaja cortante, cabezal, vaselina y pasta descornadora, es esencial tomar precauciones. Una aplicación incorrecta puede resultar en quemaduras y heridas graves tanto para el animal como para el profesional involucrado.

Sin embargo, cuando los animales pasaron su edad temprana y no fueron descornados con alguno de los métodos, el uso de guaya o de un descornador cortante serán claves para reducir la peligrosidad que genera una cornada. Según Fedegan, este método debe realizarse a partir del corte de máximo dos o tres centímetros de la punta, con el motivo de que no se corte donde el cuerno es hueco y sea proclive para generar una serie de infecciones.

“Desde mi punto de vista, el proceso de topizado con crema es una práctica no invasiva que nos brinda seguridad y los resultados esperados, cuidando siempre el bienestar del animal. Independientemente de la metodología que usemos para el descorne, es importante preservar la salud del animal y su bienestar”, concluyó Arenas.

Tomado de: https://www.agronegocios.co/