El importante crecimiento del sector lácteo en las últimas décadas ha creado, sin duda alguna, múltiples oportunidades para los productores, sin embargo, también ha lanzado grandes desafíos en cuanto al manejo nutricional de las vacas lecheras.

Los nuevos sistemas de alimentación que tratan de suplir los requerimientos energéticos de las vacas durante la lactancia, tienen implicaciones en el pH y el bienestar del microbiota ruminal, situación que va afectar la salud y producción del animal.

La acidosis ruminal subaguda es una condición que limita la producción de leche y suele ser subdiagnosticada. El microbiota ruminal puede ser considerada como un complejo ecosistema que contiene muchos microrganismos especializados, como bacterias, hongos, protozoos que cumplen diferentes funciones.

Un estudio global, realizado en 35 países de los 5 continentes, que analizó la composición del microbiota ruminal de 32 especies de rumiantes, de mostro que, por encima de la especie animal y la ubicación geográfica, la dieta es el principal factor capaz de modificar el ambiente ruminal.

La composición de la dieta, la presentación de la ración y la estrategia de entrega, la correcta elección de aditivos y la edad de intervención ruminal en terneros, son algunos de los factores que más afectan el balance del ecosistema dentro del rumen.

Se sabe que el pH ruminal debe mantenerse idealmente en el rango de 6 y 7; y que las variaciones tanto de la composición de la ración como de la consistencia de la misma, pueden alterar significativamente el balance de los microorganismos.

Si el pH del rumen se acerca a 5, la población Streptococcus bovis aumentará, mientras que otros grupos de bacterias no serán capaces de tolerar ese grado de acidez, provocando mortalidad celular selectiva. En esta condición, las poblaciones de Streptococcus bovis, un productor de ácido láctico, lo que hace que el pH dentro del rumen se acidifique más.

Si esto sucede, el animal tiende a disminuir su consumo de materia seca, lo que afecta la producción de leche; y si la condición de acidez se mantiene, puede generarse un daño estructural en la mucosa, conocida como necrosis papilar que puede ser leve pero suficiente para permitir un flujo de microorganismos al hígado., generando un absceso hepático y afectando el metabolismo del animal.

Acidosis ruminal subaguda

Se define a la acidosis ruminal subaguda como un desorden fermentativo que se presenta en los animales con valores subóptimos del pH ruminal.

Algunos autores sugieren que un pH 5.6 por periodos mayores, o iguales a 3 horas, acidosis ruminal en las vacas lecheras.

Síntomas de la Acidosis ruminal

  • Consistencias fecales variables, que pueden ir desde heces inconsistentes hasta firmes y secas si se genera la depleción de la microflora colónica.
  • Rastros de fibrina en las heces.
  • Encopresis fecal.
  • Continuos movimientos de la cola sin la presencia de moscas.
  • Hipomotilidad ruminal.
  • Hipofagia.
  • Conversión alimenticia deficiente.
  • Disminución de la producción.
  • Caída del contenido de grasa en la leche o de la relación grasa/proteína en la leche alterada.
  • Aumento en la incidencia de los trastornos digestivos.
  • Aumento de cojeras debido a laminitis o casos que (a pesar de tratarse) mantienen su incidencia.
  • Disminución del consumo de materia seca.
  • Pérdida de peso excesivo durante la lactancia temprana.
  • Aumento de la incidencia de cetosis.
  • Fallas reproductivas.
  • Aumento de mastitis o casos de mastitis que no logran mitigarse a pesar de contar con estrictas medidas de control.

¿Cómo prevenir la acidosis ruminal subaguda?

Se puede mitigar los riesgos a través de manejos cuidadosos, una evaluación constante de los animales y las raciones, y la inclusión de aditivos en la dieta.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), los probióticos son microorganismos vivos que cuando son administrados en cantidades adecuadas ofrecen un beneficio para la salud del hospedero. Además de bacterias, las levaduras son ampliamente utilizadas como probióticos.

Las levaduras son hongos unicelulares, originalmente utilizados para la fermentación del pan, bebidas fermentadas o producción de alcohol que pueden ayudar tanto a los animales monogástricos como a rumiantes.

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