Las intoxicaciones causadas por el consumo de plantas toxicas presentan generalmente cuadros clínicos inespecíficos que deben ser diferenciados de otras enfermedades.

Las plantas toxicas que crecen el los predios ganaderos pueden poner en riesgo la salud e incluso la vida de los animales. Fotosensibilización, diarreas, deficiencias renales o tal vez la muerte súbita son algunas de las consecuencias que genera la ingesta de pastos tóxicos por parte del ganado bovino.

Épocas como la sequía o la humedad, pueden transformar los componentes de la materia vegetal, por ejemplo, el alto nitrato en el forraje se debe a que se pasa por periodos largos de sequia y luego llueve.

Este nitrato se concentra en la raíz de las pasturas y sube drásticamente sus niveles hasta las hojas cuando comienzan a llover, lo que provoca intoxicaciones en los animales que las consumen y hasta su muerte súbita, debido a que los nitratos ocasionan parálisis de algunos órganos.

En el trópico bajo de Colombia, el ganado tiende a intoxicarse con forraje con nitratos o con forrajes que los productores han identificado como de peligrosidad para la salud del bovino. Darinel Enrique Regino, profesional en San Marcos, Sucre, de Gestión Productiva y Salud Animal del FNG, indicó que algunas plantas suben sus porcentajes de proteína y acumulan nitratos y nitritos que intoxican a los rumiantes cuando consumen grandes proporciones de los forrajes.

Algunas leguminosas, como el cansaviejo, que no son consumidas por el ganado por tradición pero que, ante la escasez de alimento en verano se conserva en los predios y termina siendo la principal fuente de comida. Si el ganado la consume en pequeñas cantidades no tiene efectos, pero su consume altas dosis puede producir trastornos nerviosos y la muerte.

Es importante resaltar que en las plantas es común encontrar aproximadamente 2 mil partes por millón de nitratos, con riesgo de intoxicación cuando se identifican 4000 partes por millón. Es por esto que en los potreros se pueden conocer cuántas partes por millón de nitrato hay con una prueba que se envía al laboratorio.

Mientras se evalúan la prueba del suelo y la pastura en el laboratorio, se recomienda, manifestó el profesional, ingresar el hato a potrero para que se alimente en horas de la tarde tras haber realizado un corte del forraje.

De igual forma aconsejó usar sulfato ferroso en las sales, melaza y verter azul de metileno en el agua para que llegado el caso el ganado consuma pasto con niveles altos de nitrato, que pudieran intoxicarlo, estos productos apacigüen el efecto tóxico en el sistema digestivo.

Otra recomendación que se ha dado es evitar deforestar predios de dicho material vegetal, lo que puede afectar el ecosistema. Lo más pertinente es revisar cercas, potreros, la corporalidad de las reses y vigilar que estas no se desplacen a sitios lejanos donde pudieran encontrar plantas tóxicas.

Es importante que la persona encargada de la finca ganadera se familiarice con las plantas toxicas que hay en la región para establecer un programa de manejo y control. También es clave determinar si la presentación de las intoxicaciones es ocasional o estacionaria

Según el Manual “3 buenas prácticas ganaderas”, elaborados por Ganadería Colombiana Sostenible, para que se presente intoxicación por la ingesta de plantas toxicas o forrajes es necesario que sucedan estas acciones:

- Para que una sustancia dentro de una planta alcance concentraciones toxicas se deben conjugar factores ambientales que favorezcan la acumulación de las toxinas.

- Que el animal consuma la planta en la cantidad que genere el problema.

- Que el ganado se encuentre en un estado que lo haga susceptible.

- Factores de manejo que favorecen la ingestión de estas plantas.

¿Cómo identificar si su ganado está intoxicado?

La intoxicación crónica del bovino por una planta tóxica se puede evidenciar en el enflaquecimiento progresivo y pérdida de peso,

Por su parte, Fernando Uribe Trujillo, Investigador del Área de Ganadería Sostenible, de la Fundación Centro para la Investigación en Sistemas Sostenibles de Producción Agropecuaria, Cipav, en Colombia, indicó que para que identificar una posible intoxicación el ganadero debe tener en cuenta varios factores, como la acumulación de toxinas, el estado susceptible en el cual se pueda encontrar el animal y los factores que favorecen la ingestión de las plantas.

“Los herbívoros generalmente se adaptan muy bien al nicho ecológico en que se desarrollan, pero las alteraciones fuertes por condiciones ambientales o errores humanos generan el consumo de estas plantas, hasta que se producen estas intoxicaciones”, explicó Uribe Trujillo.

Se recomienda que el ganadero se asesore con ingenieros agrónomos, especializados en fitotecnia, con el fin de establecer un diagnóstico más concreto de las plantas que pueden afectar la salud de los animales.

Sin embargo; es necesario reconocer las plantas tóxicas en el campo, conocer su hábitat y características; considerar los factores que hacen que los vegetales sean más tóxicos ante determinadas circunstancias, como la sequía; y por último conocer el curso clínico de la toxicidad y las lesiones que le puede causar al bovino.

Algunos de los síntomas que se pueden visibilizar en los animales son el síndrome de caída del ganado, anorexia, cólicos, salivación, vómito, diarrea, debilidad en el bovino, disnea, cianosis, taquicardia, convulsiones tónico clónicas, coma, muerte, fotosensibilización (hipersensibilidad orgánica a la luz solar), problemas digestivos o respiratorios, entre otros.

El ganadero, al percibir las afectaciones de sus animales, debe separar a los bovinos del contacto directo con la planta, también protegerlo de la exposición solar directa y la eliminación del alimento contaminado.