El comercio electrónico, sin duda, se vio beneficiado por la pandemia por Covid 19, debido a la migración de un alto porcentaje de usuarios a este nuevo ecosistema para adquirir sus bienes y servicios sin tener un contacto con el exterior.

Un estudio realizado por Ebanx, plataforma de pagos de más de 400 negocios de e-commerce en América Latina, con presencia en países como México, Brasil, Colombia, Perú y Chile, resalta en su último reporte que, solo en América Latina el número de usuarios creció más de 30 por ciento, con unos 52 millones de personas en línea.

En Colombia, por ejemplo, el porcentaje de ciudadanos que usaban el comercio electrónico pasó de 43% en enero de 2020 a 55% en diciembre, con un crecimiento aproximado de 20% en el año.

Helm Andina, multinacional que cuenta con 120 años de historia, viene avanzando con propuestas diferenciadoras para sus clientes, al igual que con el desarrollo de nuevas y novedosas soluciones para diferentes problemas biológicos. “Con las plataformas digitales queremos brindar la oportunidad que nuestros agricultores encuentren los productos de Helm a través de nuestros distribuidores en el territorio”, explica Iván Piedrahita Vadon, marketing manager de Helm Andina.

En sus principios se enfocaron en ser una comercializadora de productos químicos, pero con el paso del tiempo comenzaron a crear nuevas ofertas de negocios. En la actualidad cuentan con 4 líneas de negocio, químicos, farmacéutico, fertilizantes y protección de cultivos.

Cuentan con 29 personas dedicadas al negocio de protección de cultivos, que están localizadas en diferentes países, desde Guatemala hasta Perú, contando en algunas zonas con personal de campo adicional.

Su clave de éxito es su innovador portafolio que les permite destacar en el comercio digital para el sector agro. “Es importante resaltar que tenemos un equipo que, con su experiencia, puede brindar el soporte necesario a nuestros clientes”, cuenta Piedrahita.

El principal reto que tienen ha sido entender cómo el proceso de compra de sus clientes finales está cambiando. “En general, estamos es un sector tradicional y nos hemos acomodado a ellos. Sin embargo, al analizar las tendencias globales entendemos que debemos innovar, sabemos que tenemos muchos retos por delante, estamos en proceso de cambio constante y esto hace que, en la parte digital, debemos reinventarnos”, puntualiza Iván.

Helm Andina es una empresa de origen alemán que ha crecido de manera internacional en sus últimos 50 años de historia corporativa. Uno de sus pilares es garantizar en sus procesos productivos todos los estándares de calidad de productos terminados en todas sus líneas de negocio.

Al ser una empresa familiar, los valores que se transmiten desde la casa matriz involucran calidad, confianza y negocios a largo plazo.  “Esto solo se logra cuando nuestros clientes encuentran soluciones a sus necesidades a través de un producto que le genera confianza, basada en los valores familiares como columna vertebral de nuestra organización”, afirma.

Su objetivo es llegar a los asistentes técnicos, responsables de producción, gerentes de cuenta, KAM (Key Account Manager) y agroindustrias. “Es un reto grande poder satisfacer todos los esquemas productivos que encontramos en América Latina y esperamos poder brindar de la mejor manera la información y productos requeridos para los diferentes cultivos y empresas en los diferentes países”,

Según Iván Piedrahita, las empresas que están en el sector agrícola deben ir de la mano de las necesidades que se están planteando en el esquema productivo los clientes.

“El relevo generacional en varios sectores se está dando y esto hace que analicemos diferentes vías de contacto con nuestros clientes. Creo que como industria debemos brindar en conjunto las soluciones necesarias para que nuestros clientes sean sostenibles, productivos y buscar que tengan un crecimiento constante. Esto se da si los agricultores y empresas encuentran la solución a sus necesidades y las herramientas digitales forman parte de una oferta de servicio para el sector agrícola”, comenta.

Los hábitos de compra están cambiando, y es necesario poner a disposición de nuestros clientes todas las herramientas digitales y de información, para que el consumidor tenga un proceso de compra ágil y satisfactorio.

Este es un servicio de valor agregado que por las limitaciones de tiempo y movilidad exigen los clientes cada día con más fuerza, y que debemos tener a disposición si queremos lograr participación significativa en el mercado”, finaliza.